LA LITERATURA RELIGIOSA EN EL RENACIMIENTO
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El Renacimiento impone una división entre lo natural y lo sobrenatural, frente a la Edad Media en que se mezclaban de una forma que Dios, la Virgen y los Santos intervenían en todo tipo de asuntos mundanos con apariciones y milagros. En esta nueva época, hay escritores mundanos, como Garcilaso de la Vega, y autores que únicamente expresan sentimientos religiosos, tanto en verso como en prosa. En el Renacimiento se desarrollan y manifiestan ampliamente estos sentimientos, fuertemente impulsados por la Contrarreforma, lucha contra la Reforma protestante, en la que se empeñaron la Iglesia y la Corona españolas.

ASCÉTICA Y MÍSTICA:


La literatura religiosa puede manifestarse en tratados en prosa sobre materias espirituales (como Los nombres de Cristo, de Fray Luis de León), o bien en poemas cargados de espiritualidad (San Juan de la Cruz). De ambas maneras se expresaron las principales vivencias religiosas de la época; la Ascética y la Mística.
- La ascética trata de perfeccionar a las personas incitándolas al cumplimiento estricto de las obligaciones cristianas e instruyéndolas en ello. Escritores importantes son fray Luis de León (1504-1588),San Juan de Ávila (1500-1569) y fray Juan de los Ángeles (1536 -1609).


FRAY LUIS DE LEÓN (1527-1591)


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Fray Luis de León es una figura indispensable para entender el Renacimiento español. Convertida en símbolo de la resistencia frente a un poder opresor representado en la Inquisición, su vida muestra un apasionante contraste entre el mundanal ruido y la búsqueda de la armonía interior. En su obra culminan varias de las líneas literarias que recorren el quinientos: formas y temas italianizantes, cultura y modelos clásicos, humanismo cristiano y cultura bíblica. En verso y prosa, en castellano y en latín, la obra de fray Luis de León es un universo complejo.

Fray Luis nació en Belmonte en 1527. Su padre era un abogado y consejero regio que residió en Madrid y Valladolid, ciudades donde hizo estudios de niño. Cuando cumplió los catorce años, marchó a estudiar a Salamanca, ciudad que constituyó el centro de su vida intelectual como profesor de su universidad. Allí ingresó en la Orden de los Agustinos, probablemente en enero de 1543. Estudió filosofía y teología. Las envidias y rencillas entre órdenes y las denuncias del catedrático de griego, León de Castro, entre otros profesores, le llevaron a las cárceles de la Inquisición bajo la acusación de preferir el texto hebreo del Antiguo Testamento a la versión latina (la traducción Vulgata de San Jerónimo) adoptada por el Concilio de Trento y de haber traducido el Cantar de los Cantares, a la lengua vulgar, cosa expresamente prohibida también por el reciente concilio y que sólo se permitía en forma de paráfrasis. Su defensa del texto hebreo irritaba a los escolásticos más intransigentes.En prisión escribió De los nombres de Cristo y varias poesías entre las cuales está Canción a Nuestra Señora.

Tras su estancia en la cárcel, fue nombrado profesor de Filosofía Moral y un año más tarde obtuvo la cátedra de la Sagrada Escritura en la Universidad de Salamanca. Fue profesor de San Juan de la Cruz. En Salamanca se divulgaron pronto las obras poéticas que el agustino componía como distracción, y atrajeron las alabanzas de sus amigos.
Poco antes de su muerte era provincial de su orden y había sido denunciado nuevamente ante la Inquisición, aunque esta vez sin otra consecuencia que una suave amonestación del Inquisidor general. La muerte le sorprendió en Madrigal de las Altas Torres cuando preparaba una biografía de Santa Teresa de Jesús. Tras su muerte sus restos fueron llevados a Salamanca, en cuya universidad descansan.

Corrientes de Pensamiento en Fray Luis de León
En la poesía de fray Luis de León influyeron las principales corrientes de pensamiento de la época:

  • Neoplatonismo: Esta escuela filosófica propugnaba una visión idealizada del universo, la naturaleza y el hombre, en los que es posible percibir la condición del Creador. Para fray Luis, la música y la poesía humanas son un intento de imitación de la música divina: la armonía que rige el universo. En este orden de cosas, el hombre se halla rodeado de una oscuridad que le impide conocer a Dios si no alza la vista a las luminarias celestes.
  • Pitagorismo: En la concepción pitagórica, todo puede reducirse a números, incluidos los elementos musicales. a cada cuerpo celeste le corresponde un número y produce, al moverse, un sonido que concuerda con el de los demás astros y, así, se va conformando una melodía perfecta. El alma debe ascender a las esferas superiores, momento en el que experimenta la mayor dicha, pues contempla al ser divino.
  • Estoicismo: Esta filosofía propugnaba la capacidad del hombre para vencer las pasiones ( el amor, el odio, la esperanza y el miedo) y conseguir así la paz y el temple necesarios para afrontar los avatares de la vida. La tranquilidad y el bien se pueden alcanzar, entre otros medios, a través del conocimiento de uno mismo y llevando una vida apartada.

El Beatus Ille y la vida retirada
En su búsqueda de la paz interior, fray Luis recurrió al Beatus Ille ("feliz aquel"), tópico clásico cuyo origen se remonta a Horacio. Con él expresa el anhelo por la vida retirada en la paz del campo frente al ajetreo de la vida en las ciudades, así como el desprecio por la ambición que mueve a quienes desean medrar en ellas ( es decir, el otium frente al negotium).Este anhelo de paz interior enlaza con la idea de que el contacto del hombre con la naturaleza lo acerca al Creador y lo aleja de las tentaciones mundanas; es un paso en la búsqueda de Dios y del ambiente necesario para la creación.

Estilo
Fray Luis aprovechó los logros formales de Garcilaso: praticó el soneto, la décima y el terceto encadenado. pero donde verdaderamente brilló su poesía fue en las llamadas odas horacianas, composiciones de diversa extensión en las que utilizó como estrofa la lira. En ellas, fray Luis ofrece una cuidada selección léxica y una constante simetría en la construcción de estrofas. Entre las odas de fray Luis de León cabe destacar La vida retirada, A Francisco de Salinas, Profecía del Tajo, Al licenciado Juan de Grial y las tres dedicadas a Felipe Ruiz. En ellas destaca el empleo del hipérbaton, el epíteto, la personificación, las aliteraciones, con las que crea una verdadera imagen musical, y los encabalgamientos, que suelen ser abruptos.

La prosa de fray Luis de León
La prosa luisiana, compuesta en un estilo que conjuga la claridad y la belleza con elementos coloquiales, está influida por las ideas humanistas y por los valores agustinos. Entre sus escritos destacan:

  • Exposición de Cantar de los cantares (publicada en 1798), Exposición del libro de Job (publicada en 1779) y La Perfecta casada (publicada en 1583) son comentarios doctrinales de textos bíblicos. en La perfecta casada, dirigida a su prima, el autor describe lo que para él es una esposa ejemplar, y establece los deberes y atributos de la mujer casada en cuanto a las relaciones con su familia, las tareas cotidianas y el amor a Dios.
  • De los nombres de Cristo (primera edición de 1583). Es su obra en prosa más importante. Está escrita en forma de diálogo, género típicamente renacentista, y trata de los significados de los diversos nombres con que se alude en la Biblia a Cristo.

SAN JUAN DE LA CRUZ (1542-1591)

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Nació en Fontiveros (Ávila), en 1542, probablemente el 24 de junio. Tras estudiar Humanidades, su intención era hacerse cartujo, pero tras conocer a Santa Teresa, ingresa a los veintidós años en la orden de los carmelitas descalzos, cambiando su nombre, Juan de Yepes, por el de Juan de la Cruz. Sus intentos de reforma de la orden le supusieron numerosas enemistades e incluso prisión; fue desplazado y encarcelado en un convento de Toledo por sus hermanos carmelitas en 1577, durante un período de ocho meses, tiempo en el que compuso su Cántico Espiritual. En 1578 huyó de la cárcel.

Durante el resto de su vida desempeñó numerosos cargos en la orden carmelita, siempre en Andalucía; fue prior del Calvario (Jaén), rector del colegio de Baeza, director espiritual de las carmelitas de Beas, (para ellas compondrá el comentario de Cántico Espiritual), prior de los cármenes y confesor de las carmelitas en Granada, Vicario provincial de Andalucía y fundador de varios conventos.

En 1591 cesa en todos sus cargos y, ya enfermo, se traslada desde La Peñuela a Úbeda, Jaén, donde muere el 14 de diciembre del mismo año.
Es autor de algunas composiciones de corte tradicional, escritas en su mayoría en octosílabos, pero su obra más importante son tres grandes poemas que expresan experiencias místicas:

  • Noche oscura del alma, breve poema formado por ocho liras en el que describe simbólicamente el proceso de unión del alma con Dios, por medio de una alegoría: la amada (el alma) sale de su casa en una noche oscura para encontrarse con su amado (Dios) y unirse a él (éxtasis místico).
  • Cántico espiritual, subtitulado Canciones entre el alma y el Esposo, es el más extenso de sus poemas. En las cuarenta liras que lo componen se describen, también por medio de una alegoría, las tres vías místicas: vía purgativa: la esposa (el alma) sale a buscar a su esposo (Dios), preguntando por él a la naturaleza; vía iluminativa: la esposa encuentra al esposo reflejado en una fuente y entabla con él un diálogo amoroso; vía unitiva: se produce la unión amorosa de los dos esposos, símbolo de la unión mística entre el alma y Dios.
  • Llama de amor viva, el más breve de los tres poemas, consta de veinticuatro versos en seis estrofas que expresan el sentir del alma abrasada por el amor divino.

Para explicar el significado simbólico de estos tres poemas, escribió posteriormente cuatro tratados en prosa, a modo de comentario, en los que expone lo esencial de su doctrina mística: Subida al Monte Carmelo, que comenta las dos primeras estrofas de Noche Oscura; Noche oscura del alma, que comenta esas mismas estrofas y el principio de la tercera, y Llama de amor viva, que comenta el poema del mismo nombre.

SANTA TERESA DE JESÚS (1515-1582)
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Nació en Ávila en el seno de una familia numerosa descendiente de conversos por línea paterna. Su nombre de pila era Teresa de Cepeda y Ahumada. en su Vida relata el camino espiritual que la condujo a tomar los hábitos de la Orden del Carmelo, en la Encarnación de Ávila. Mujer decidida, activa y fuerte, a pesar de sus enfermedades, reformó su Orden y, a partir de 1562 fundó numerosos conventos.Teresa de Jesús fue una gran lectora, no solo de literatura espiritual, sino también de libros de caballerías, y consultó a sus superiores para completar su formación intelectual. Murió en Alba de Tormes en la provincia de Salamanca y fue canonizada en 1622.


La santa, que escribió por mandato de sus confesores y para las monjas de la Orden de las Carmelitas Descalzas, se centró en el análisis de sus experiencias religiosas, sobre todo en las relaciones del alma con Dios. Sus obras principales, que tienen una clara voluntad didáctica, son:

  • Las moradas o Castillo interior (aparecida en 1578). Es su obra más importante; en ella expone los tres estadios de la experiencia mística. El alma es como un castillo con siete aposentos o moradas: las tres primeras corresponden a la vía purgativa; las tres siguientes, a la iluminativa, y en la séptima alcanza la vía unitiva, se realiza el matrimonio espiritual.
  • Camino de perfección (publicada en 1583). Explica los fines de las carmelitas y la forma de lograrlos a través de la oración y la contemplación.
  • Vida (publicada en 1589). Considerada una autobiografía espiritual, relata la historia de su vocación y desarrolla una doctrina sobre la oración.
  • Las fundaciones (publicada en 1610). Contiene la historia de los incidentes ocurridos en las fundaciones de los conventos.

El estilo de Santa Teresa se caracteriza por su expresividad y por su afán de explicarse y ser comprendida; para ello, la autora acude a metáforas tomadas de la realidad que le rodea y a un registro coloquial vivo y directo.